miércoles, 28 de abril de 2010

Análisis de El nombre de la rosa

Claves para la lectura e interpretación de la película El nombre de la rosa

El film El nombre de la rosa, basada en el libro homónimo de Umberto Eco, recrea el mundo de la abadía en la que oscuros crímenes deberan ser esclarecidos por un monje franciscano.
Es una historia sobre signos, en especial si se tiene en cuenta que U. Eco es un afamado semiólogo que se dedicó a escribir muy buenas novelas.

Frecuentemente se me pregunta la pregunta màs obvia:
¿Por qué se llama "El nombre de la Rosa"?

Si te quedás con la película puede haber algunas confusiones. Para sacarse las dudas, mejor es leer lo que escribió el mismísimo Umberto Eco en su Libro Apostillas a El nombre de la rosa. Podés descargarlo y leerlo desde aquí



Se pueden recordar algunas escenas para ver en la siguiente selección.

El sentido de esta obra es a la vez sencilla y compleja de entender. Por un lado es un policial clásico con todos los ingredientes del género, con un enigma a resolver, las pistas para llegar al conocimiento de la verdad, el investigador y su ayudante, etc.
Pero por otro lado es una Obra abierta
Fijate lo que dice el mismo autor en una nota periodística publicada en el diario Clarín (Nota completa aquí)

- —¿El hecho, entonces, de que - El nombre de la rosa- sea una obra "abierta" depende más de los otros que de usted?- —Depende de la novela y no de lo que digo después. Si bien hago alusión, como en las apostillas, a lo posmoderno, no hay nada que obligue a leer el libro de determinada manera.

La verdad es que cuando salió El nombre de la rosa fui sometido a una auténtica ducha escocesa. ¿Por qué hizo un libro difícil que nadie entiende? Y yo respondo como el guerrero africano de Hugo Pratt: porque me gusta. ¿Y entonces por qué hizo un libro popular que todos quieren leer? Pongámonos de acuerdo, ¿es difícil o popular?

- —Paradójicamente es ambas cosas.- —En ese sentido, propondría un planteo interesante: hoy es popular un libro difícil porque está naciendo una generación de lectores que quiere que la desafíen.

- —Es una explicación sociológica.- —De acuerdo, aunque es mejor que jugar con la idea contradictoria del libro difícil pero popular.

- —A mí me parece una novela que gratifica a las personas. Las hace sentir más cultas de lo que son. - —No estoy tan seguro. El lector ingenuo que confiesa qué frustración enorme es no haber comprendido las citas en latín, no se siente en absoluto gratificado. O deberíamos llegar a la conclusión de que es un tipo de lector que disfruta sintiéndose estúpido.
El nombre de la rosa- . ¿Por qué eligió ese título?- —Era el último de una lista que incluía entre otros La abadía del delito, Adso de Melk, etcétera. Todos los que leían la lista decían que El nombre de la rosa era el mejor.

- —Es también el cierre de la novela, la cita latina.- —Que yo inserté para despistar al lector. Pero el lector lo que hizo fue seguir todos los valores simbólicos de la rosa, que son muchísimos.

- —¿Le molesta el exceso de interpretación?- —No, soy de los que piensan que a menudo el libro es más inteligente que su autor. El lector puede encontrar referencias que el autor no había pensado. No creo tener derecho a impedir que se saquen ciertas conclusiones. Pero tengo el derecho de obstaculizar que se saquen otras.

- —Explíquelo un poco mejor.- —Los que, por ejemplo, en la "rosa" encontraron una referencia al verso de Shakespeare "a rose by any other name", se equivocan. Mi cita significa que las cosas dejan de existir y quedan solamente las palabras. Shakespeare dice exactamente lo opuesto: las palabras no cuentan para nada, la rosa sería una rosa con cualquier nombre.

- —La imagen de la rosa termina la novela. Pero el verdadero problema para un escritor, sobre todo si es debutante, es cómo iniciarla. ¿Con qué disposición mental, con qué dudas se puso frente a la primera página?- —En un primer momento la idea era escribir una especie de policial. Después, me di cuenta de que mis novelas nunca empezaron a partir de un proyecto, sino de una imagen. Y en la imagen que se me aparecía me recordaba a mí mismo en la Abadía de Santa Escolástica, frente a un atril enorme donde leía las Acta Sanctorum y me divertía como loco. De ahí la idea de imaginar a un benedictino en un monasterio que mientras lee la colección encuadernada del manifesto muere fulminado.

- —Un homenaje irónico a la actualidad.- —Demasiado actual, y entonces pensé que sería mejor retrotraer todo al medioevo. La idea de que un fraile muriera hojeando un libro envenenado me parecía eficaz.

- —¿Considera como una especie de condena el hecho de que, haga lo que haga, se volverá siempre indefectiblemente a - El nombre de la rosa- ?- —Lo es sin ninguna duda. Pero también es una ley de la sociología del gusto, o mejor dicho, de la sociología de la fama. Si uno se hace famoso por haber matado a Billy de Kid, cualquier cosa que haga después —desde llegar a ser presidente de Estados Unidos, hasta descubrir la penicilina— a los ojos de la gente seguirá siendo siempre "el que mató a Billy de Kid".

El otro nexo importante para entender esta película (y el libro) son las referencias contantes al universo borgeano en primer lugar, y a la figura del investigador racional de Sherlock Holmes.
Las referencias son innumerables, desde la presencia misma de un bibliotecario viejo y ciego cuyo nombre es casi textual, Jorge de Burgos. En cuanto a Holmes, el film peca de obvio al poner en boca de Guillermo de Basquerville la frase "Elemental Adso". No está de más aclarar que la frase no está en el libro, y que holmes jamás pronunció estas palabras, que proceden, de la tradición cinematográfica.
Si querés agregar aportes para la interpretación de esta obra, el post está abierto para tu sugerencia.

En breve se publicarán análisis realizados por alumnos de 5° Periodismo
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